1.26.2019


¿Por qué no estar acá mirando un lago imaginario?
¿Todo ha terminado?
¿El mundo es una raya mal dibujada sobre una salina?
Bueno. Mejor así.
Estoy a punto de convertirme en un ermitaño que vive
En una cabaña frente al mar
Y que pinta sus cuadros
Que nadie más verá.
Eso es lo que hacen algunos excéntricos millonarios a mi edad.
Sacá cabaña, poné mansión. No es el punto.
Lo que yo hago es pertenecer a una rústica generación
No preparada para los finales felices que esconden grandes dramas.
Siempre que la colina se hace alta, la joda se aleja, es allá en el pueblo,
Donde los adolescentes de espíritu bailan.
Soy un hombre viejo hablándole a la luna.
Soy mi papá, con cuarenta años menos.
La raza de fóbicos antisociales continúa su especie.
Llevamos más o menos los mismos candelabros por la noche oscura de la existencia.
Moriremos, con paciencia, y con suerte, con espíritu.
Decepcionados de todo, abiertos a la espeluznancia.
Omitiremos algunos errores básicos de fabricación
E intentaremos siempre ponerle más condimento a lo que de por sí no tiene sabor.
Todos cavamos buscando oro alguna vez, es un acto reflejo de nuestra especie.
Se terminó el poema.

No hay comentarios:

Publicar un comentario